Esa es la frase que resume la experiencia de Mia Malkova con Mandingo, el actor del miembro más grande del cine adulto.
La actriz no tuvo filtros y reveló en un podcast lo que nadie cuenta: grabar con él fue un suplicio. «Creí que me iba a gustar, pero lo odié», confesó. Los anfitriones no daban crédito a sus palabras.
Mia admitió que el tamaño de Mandingo la intimidó al punto de querer huir. Pero no lo hizo. Siguió adelante por profesionalismo. Y su cuerpo pagó las consecuencias. «Estaba luchando para hacerlo entrar», repitió. «Fue realmente doloroso».
Fuente: UPSOMEDIA


