Corporación IANCEM, empresa imbabureña con más de seis décadas de trayectoria y productora de Azúcar Tababuela, ha incorporado a su operación prácticas orientadas al aprovechamiento eficiente de los recursos que genera la actividad azucarera. Esta visión permite avanzar hacia una producción más circular, en la que los subproductos de la caña encuentran nuevos usos y contribuyen a generar valor dentro de la propia operación.
Uno de los principales ejemplos es el aprovechamiento del bagazo de caña como biomasa para la generación de energía, este subproducto, obtenido luego de la extracción del jugo de la caña, es utilizado para alimentar un generador con una capacidad de 3 MW; la fábrica registra un consumo de entre 2,2 y 2,5 MW, lo que permite cubrir las necesidades de la operación y generar un excedente aproximado de 500 kW.
Este proceso refleja cómo un recurso derivado de la producción puede reincorporarse a la operación para generar energía y mejorar el aprovechamiento de los recursos, de esta manera, la gestión de la biomasa se convierte en un componente de la estrategia de eficiencia y producción responsable de IANCEM.
“Para nosotros, la sostenibilidad está vinculada a la manera en que producimos, aprovechar los recursos de forma eficiente nos permite optimizar nuestra operación, generar energía y buscar nuevas oportunidades para transformar y dar valor a lo que producimos”, señala Fausto Rivera, Subgerente Técnico
La búsqueda de nuevas formas de generar valor también se refleja en la diversificación de las capacidades productivas de la compañía. El desarrollo de nuevos productos responde a la búsqueda de alternativas que permitan aprovechar conocimientos, infraestructura y recursos de la industria azucarera para atender nuevas oportunidades de mercado.
Esta visión forma parte de la evolución de IANCEM hacia una producción más eficiente y responsable, donde el aprovechamiento de recursos, la innovación y la generación de nuevas soluciones se complementan con altos estándares de calidad. La compañía cuenta con 20 años de certificación ISO 9001 y 10 años de Buenas Prácticas de Manufactura, y avanza en el proceso para obtener la certificación ISO 22000, fortaleciendo así su compromiso con la calidad y la inocuidad de sus productos.
Así, el aprovechamiento de los recursos de la caña forma parte de una transformación que conecta sostenibilidad, innovación y eficiencia, con una mirada puesta en el futuro de la actividad productiva en Imbabura, la compañía busca continuar evolucionando sin perder de vista sus raíces y el vínculo que mantiene con productores, colaboradores y demás actores de su cadena productiva.


