En Brasil 🇧🇷, Ana Paula y Víctor decidieron vivir el día más importante de sus vidas de una forma única y profundamente conmovedora. En lugar de organizar una gran fiesta con familiares y amigos, eligieron abrir su boda a personas necesitadas, invitándolas a compartir con ellos su cena de celebración.
El gesto solidario no quedó ahí: varios amigos se sumaron a la causa, algunos ofreciendo música en vivo, otros colaborando con la preparación de los alimentos, mientras que una empresa prestó mesas y sillas para que todo pudiera llevarse a cabo.
Durante la cena, abundaron los abrazos, las sonrisas y las palabras de agradecimiento. Para los novios, esa fue la verdadera celebración: descubrir que el amor no solo se expresa en pareja, sino también en la capacidad de dar y compartir con quienes más lo requieren.


