“Es solo trabajo duro a la vieja escuela” – J.K. Simmons (70 AÑOS) El ganador del Óscar no cree en atajos: entrena entre 60 y 120 minutos diariamente, trabaja fuerza en piernas, core y resistencia con pesas moderadas, y cuida su nutrición sin recurrir a “milagros para aumentar su masa muscular”. Su transformación comenzó hace 15 años, cuando perdió más de 24 kilos y decidió no volver atrás.
Para él, el gimnasio no es solo músculo: es salud, energía y un impulso para seguir interpretando personajes icónicos con la misma intensidad que lo ha hecho durante décadas.
Un recordatorio poderoso de que la edad no limita, solo exige constancia.