Galaxy SOHO, arquitectura futurista en medio de la cotidianidad de Beijing
Beijing sorprende desde el inicio de esta travesía. Entre templos milenarios y la vorágine del día a día aparece el Galaxy SOHO, un espacio donde el futuro y lo cotidiano se encuentran.
Una escultura futurista en la ciudad
Situado en Chaoyangmen, en el centro de la capital china, se levanta el Galaxy SOHO, uno de los complejos comerciales más imponentes de esta zona. Su infraestructura es un verdadero deleite arquitectónico: no tiene bloques rígidos, sino curvas que evocan movimiento.
El conjunto —cinco edificios interconectados de locales y oficinas— parece más una escultura inspirada en la naturaleza que un centro comercial. Sus formas recuerdan tanto a montañas como a una nave espacial, un juego visual que refuerza la sensación de dinamismo.
Apenas se ingresa, las paredes ovaladas y los pasillos curvos envuelven al visitante en un movimiento constante. La experiencia es similar a la de un río que se adapta a su cauce: todo fluye, nada se detiene. Como detalle curioso, incluso las escaleras eléctricas permanecen inmóviles hasta que los sensores detectan la llegada de personas.
Ese dinamismo no es casualidad. Fue la impronta de la arquitecta Zaha Hadid, quien concibió este proyecto de más de 330.000 metros cuadrados. En una entrevista con el portal Lightecture, explicó:
“Hemos creado una variedad de espacios públicos que se enlazan directamente a la ciudad; reinterpretando el tejido urbano tradicional y los patrones actuales de vida. El diseño se inspira en los ritmos naturales y los flujos de la ciudad”.
El Galaxy Soho es un centro comercial, ubicado en Chaoyangmen, centro de Beijing-China, que llama la atención por su infraestructura curvilínea. La edificación no es recta; tiene movimiento.
Fuente el telégrafo